le-havre

Le Havre

le-havre

Le Havre de Magnus Percan (Percatron)

Le Havre, puerta oceánica, es el segundo puerto fluvial de Francia y a su vez el nombre de uno de los mejores juegos del prestigioso autor Uwe Rosenberg. Hasta hace unos meses conseguir una copia de este juego se postulaba como una misión imposible y solo los más suertudos se podían hacer con un ejemplar de segunda mano o con alguna caja olvidada en las estanterías de una tienda. Pero este problema se solucionó gracias a la reedición que hace unos meses publicó Homoludicus, aunque por desgracia para todos los fans del juego no se incluyó la mini-expansión Le Homeau, como sí se ha hecho en la reedición inglesa o alemana del juego.

Con este juego el autor alemán continua con la trilogía de la cosecha, compuesta por el Agrícola, Le Havre y At the Gates of Loyang. Le Havre es un juego que utiliza la mecánica de recolección y gestión de recursos cumplimentada por un motor de cartas, que forman los edificios, que dota de aleatoriedad al inicio de cada partida. En este juego se transporta a los jugadores a los muelles de la ciudad francesa para brindarnos una de las experiencias lúdicas más completas de nuestra vida jugona.

Estamos delante de un juego con normas simples pero con mucha profundidad, además la caja básica trae dos versiones: una más “familiar” y otra mucho más “sesuda” para adaptarse a todo tipo de jugadores.

En Le Havre al inicio de cada turno los jugadores avanzaran sus barcos de madera en el track de suministros para a continuación, abastecer los muelles con los bienes indicados. Seguidamente, cada jugador podrá o bien coger todos los materiales de uno de los muelles o utilizar uno de los edificios del juego, tanto propios como de sus rivales, para realizar la acción descrita. Las acciones posibles van desde construir un nuevo edificio que otorgue habilidades y puntos de victoria hasta enviar las mercancías para conseguir monedas.

Cuando uno de los barcos llegue a la última casilla del track del muelle, constituido por 7 espacios, será momento de abastecer a los empleados con la cantidad de comida determinada por las cartas de ronda. A medida que avance el juego más comida será necesaria y más difícil será para los jugadores reunirla obligándoles, en algunas ocasiones, a recurrir a los temidos prestamos para saldar su deuda.

Para conseguir la comida necesaria los jugadores podrán convertir sus materias primas como el trigo o las reses en carne o pan. También, podrán invertir sus acciones en pescar o comprar barcos que les otorgaran un bonus de comida fijo al final de cada ronda.

Tras la última carta de ronda cada jugador dispondrá de una acción extra para realizar un último movimiento sin importar donde estén los marcadores de los otros jugadores. El ganador de la partida será aquél jugador que haya conseguido más monedas, contando la suma de edificios propios y monedas que haya acumulado durante el transcurso del juego. Cabe mencionar que en cualquier momento de la partida se podrán cambiar monedas por comida, así que la decisión de perder puntos a cambio de conseguir mejoras estará presente en cada turno.

Le Havre es un juego muy profundo que se explica en quince minutos. A priori puede parecer un juego fácil pero la cantidad de edificios que incorpora más la escalabilidad perfecta para cualquier número de jugadores lo hacen, merecidamente, uno de los juegos más exigentes y valorados de Uwe. Actualmente ocupa el puesto número 10 en la prestigiosa página Board Game Geek lo que demuestra el gran apoyo de la comunidad jugona.

Aunque su número perfecto es de 3 jugadores, se adapta perfectamente a partidas con 2 jugadores y su tiempo, en la versión completa, no se suele extender de la hora y media. Las cartas de edificio y de ronda varían dependiendo del número de jugadores por lo que ninguna de tus partidas será igual. Además, en cada partida solo se utilizan 6 edificios especiales de los más de 30 que incluye la caja básica, por lo que difícilmente podrás controlar el devenir de los acontecimientos. La tensión por conseguir la cantidad necesaria de comida sumada a la preparación de acciones para reunir los materiales necesarios, destinados a la construcción de edificios o barcos, se mantienen sin ningún cambio en la versión para 2 jugadores y lo convierten en un juego imprescindible para cualquier ludoteca amante de los juegos a dos.

Se trata de un juego que necesita de varias partidas para empezar a disfrutarlo ya que debido a la cantidad de edificios y materias primas que incorpora hará que cada decisión sea sumamente complicada de decidir. La sensación de avance y evolución durante la partida es sensacional y la cantidad de combos disponibles es casi infinita.

Estamos delante de un digno sucesor del gran Agrícola que gracias a sus depuradas mecánicas convierten a Le Havre en el mejor juego de su autor hasta la fecha, a falta de probar sus dos últimos juegos que han visto la luz en el reciente festival de Essen. Si eres un amante de la colocación de trabajadores o si eres un fan de la recolección y gestión de recursos, Le Havre no puede faltar en tu ludoteca, sin lugar a dudas una de las grandes joyas de los juegos de mesa modernos.

Comparte este artículo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Email
Print